miércoles, 30 de julio de 2014

CURSO GESTION DEL PATRIMONIO CULTURAL

CURSO DE GESTIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL
UNTREF. SEDE DEL CENTRO CULTURAL BORGES
(Viamonte 525, 3° piso, Buenos Aires)
Curso de especialización que articula la teoría y la práctica profesional. Dictado por profesionales con vasta experiencia en la materia.
 






El curso de Gestión del Patrimonio Cultural se renueva. La experiencia desarrollada en los años que se dictó permitió reformular el alcance originalmente planteado, otorgando ahora una mirada más amplia y un espacio mayor a la elaboración del trabajo práctico.
Los fundamentos que movilizaron el interés de generar este curso se mantienen vigentes. En el mundo globalizado, el patrimonio cultural de un país es un capital social invalorable por su aporte identitario y por su capacidad de sustentar un desarrollo compatible con la calidad de vida de la población. La gestión pública del patrimonio requiere técnicos bien formados al tiempo que deben generar políticas activas y novedosas que permitan conciliar las necesidades de la protección con las dificultades y momentos de crisis.
Para lograr los objetivos básicos se requiere una política sostenida y creciente en cada uno de los campos del patrimonio. Al mismo tiempo es necesario trabajar fuertemente en las condicionantes jurídicas, institucionales y económicas para facilitar el desarrollo de estas políticas. Para ello es importante impulsar ámbitos de reflexión y de trabajo que permiten incidir en la formación de líderes y decisores que actúen en el campo del patrimonio cultural.
El curso propone otorgar un sólido y amplio bagaje teórico para aportar instrumentos concretos de gestión. Al mismo tiempo permite que el alumno proponga problemáticas, vinculadas o no a su quehacer profesional, para desarrollarlas en un el taller práctico. El objetivo es estimular la formación de recursos humanos en las políticas de protección, que tengan incidencia en diferentes niveles decisionales. También se aspira a desarrollar un proceso de sensibilización y comprensión del patrimonio; proporcionar elementos conceptuales para el abordaje de la problemática y manejo de la temática relativa al patrimonio; estimular la formulación de programas, mecanismos y procedimientos para la protección del patrimonio. Para ello cuenta con un cuerpo docente multidisciplinar integrado por arquitectos; abogados; planificadores; antropólogos; licenciados en arte, en comunicación y en ciencias sociales.

Tiempo total de cursado: 84hs
Modalidad: presencial una vez por semana (viernes)
Fecha de comienzo: 22 de agosto de 2014

jueves, 22 de mayo de 2014

EL ESPACIO PÚBLICO, LA CLAVE DEL ENCUENTRO

 “.... El urbanismo moderno como estética se mide por la cualidad de los espacios públicos y por la capacidad de estos de promover dinámicas transformadoras y articuladoras del tejido urbano. Hay que reivindicar el lujo del espacio público como socialización de la riqueza y redistribución de ingresos. El espacio público promociona significado a la vida urbana y confiere a la ciudad el atributo de dar sentido a sus habitantes” (Jordi Borja y Manuel Castells)

La ciudad, por definición y esencia, es el vórtice de interrelación e intercambio entre sus distintos componentes. Esto le confiere una fuerte atracción sobre su entorno y convierte a la ciudad en el escenario propicio y natural para la innovación.
El espacio público es, valga la redundancia, el espacio de comunicación y socialización en las ciudades. Cumple un rol primordial en este proceso de articulación, no solo en la cantidad sino en la calidad de los vínculos de interrelación social o en los intercambios que se realizan en él.
La cultura de cada comunidad se expresa, entre otras cosas, en las conductas sociales, los usos y costumbres, éstas se visualizan con bastante claridad en los ámbitos públicos y expresan los valores, conflictos o creencias del grupo social que las habita o usa.

Es el espacio de comunicación y socialización más importante en las ciudades.
Sin embargo, esta afirmación  esta jaqueada por cambios sociales, políticos y tecnológicos, que tejieron y alumbraron nuevas conductas que están mutando el uso del espacio público tal como lo conocíamos, gestando una nueva cultura urbana.

Entre los factores más relevantes de esta transformación, identificamos que en muchas ciudades   los cambios económicos  incorporaron nuevos espacios públicos -de propiedad privadas-como los shopping desplazando los lugares tradicionales de actividades públicas, desdibujando y/o vaciando los sitios emblemáticos que usaron varias generaciones. Los cambios tecnológicos han generado espacios virtuales de encuentro que han estimulado una profunda modificación en los comportamientos de la gente, incorporándolo  al hábito de la sociedad. Si bien  cambiaron las relaciones sociales, connotando a las mismas de la virtualidad propia del sistema, no podrán suplantar la interrelación social real y espontánea.

Si bien esto es un fenómeno mundial, en nuestro país, hay que añadir algunas  particularidades que  agudizaron  este proceso. Por un lado los movimientos sociales y políticos que, después de la fortísima crisis institucional, mutó reglas y  postulados que implicó  mayores niveles  de confrontación  que y, muchos de ellos, se dirimen  en el espacio público; por otro, la inseguridad real o percibida que aumentó la retracción de la vida ciudadana.

¿Se ha instalado un proceso vertiginoso de abandono del espacio público por parte de la población? Esta hipótesis pone en juego muchas de las claves sociales y, si es así, cabe la siguiente pregunta ¿Es deseable y posible recuperar el espacio público para enriquecer la vida ciudadana?

Hay claramente un desplazamiento y una diversificación de usos en los espacios públicos en la ciudad: abandono y degradación de algunos, invasión, apropiación y disfrute de otros.

En general, se puede afirmar que en nuestra ciudad los espacios públicos centrales presentan alto grado de conflictividad junto con algunas áreas calientes, generando situaciones muy complejas; en  los barrios, el uso es de carácter funcional con un importante repliegue de sus habitantes y en algunas centralidades secundarias  muestran una saludable vitalidad.
Existe una interdependencia entre las conductas y estos espacios, Cuando las condiciones de éste ya sea en configuración o calidad  se modifican, repercuten fuertemente en su uso. Por otro lado, los conflictos, la no pertenencia o la ausencia de vínculos con ese espacio  posibilitará su anomia, su degradación y hasta su abandono.
El espacio público de calidad invita a su uso y cuidado, pero su uso o apropiación sin dudas dependerá  de sus habitantes o sus usuarios

Muchos son los atributos que definen a los espacios públicos de calidad: son amigables, seguros, atractivos, usables, etc. Pero ¿en qué reside exactamente el éxito de un espacio en particular? ¿De su pregnancia? ¿De su armonía espacial? No se sabe, no existen fórmulas perfectas, pero tal vez la clave es cuando ese espacio se convierte en un lugar de encuentro, de uso colectivo, espontáneo, donde se tejen o articulan positivamente las diferencias, se trate de edificios o grupos sociales.

La pérdida de estas características, propias de esta interrelación de los ámbitos urbanos, atenta con la integración social. El abandono del espacio colectivo resta vitalidad a las áreas urbanas. Si la ciudad es poco amigable, los ciudadanos perseguirán en el suburbio la utopía de la ciudad perfecta, que es su antítesis. En este camino vaciaremos los centros urbanos y mataremos el sentido más profundo de la ciudad que es encontrarnos con el otro.

¿Cómo recuperar el uso del espacio público? Lo primero es entender las causas de las disfuncionalidades, para esto la participación de sus usuarios reales y potenciales es indispensable para reflexionar, encontrar una solución y trabajar para lograrlo.





miércoles, 23 de abril de 2014

CONCURSO MEDIANERAS | CONSTRUIR SOBRE CONSTRUIDO





CONCURSO MEDIANERAS | CONSTRUIR SOBRE CONSTRUIDO
El Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo invita a participar de este concurso sobre intervención en medianeras.


Prólogo de prólogos
Creo innecesario aclarar que Prólogo de Prólogos no es una locución hebrea superlativa, a la manera de Cantar de Cantares (así lo escribe Luis de León), Noche de las Noches o Rey de Reyes. Tratase llanamente de una página que anteceda a los dispersos prólogos elegidos por Torres Agüero Editor, cuyas fechas oscilan entre 1923 y 1974. Una suerte de prólogo, digamos, elevado a la segunda potencia. Jorge Luis Borges, 1974.
Del mismo modo que Prólogo de Prólogos, Construir sobre Construido, no intenta parafrasear Blanco sobre Blanco de Malevick ni Carne sobre Carne de Bo.
Construir sobre Construido es tan sólo una invitación a hacer sobre lo hecho, a realizar sobre lo realizado. A repensar las medianeras existentes. A instalar un debate, que imaginamos se pueda dar entre arquitectos y actores de otras disciplinas con el objeto de mejorar nuestro hábitat cotidiano. Así, propuestas de mayores aperturas, la aplicación de estructuras tridimensionales u otro tipo de acciones que, consensuadas y estudiadas, transformen las medianeras en verdaderas fachadas, mejorando la calidad habitacional y el paisaje urbano.
Con la excepción de la Avenida Diagonal Norte, formidable ejemplo impar en Buenos Aires de obra que obedece a una sola normativa edilicia a lo largo de toda su traza; el resto de nuestras calles son el resultado espacial de diferentes códigos de edificación que se sucedieron en el tiempo; coexistiendo variadas alturas, desde vacíos, hasta 20 pisos y torres de 30 o más.
Así se conforma el tejido morfológico de casi toda la ciudad, con por supuesto excepciones, generando uno de nuestro más relevante paisaje urbano.
Las Medianeras tienen en el medio ambiente visual y habitacional un peso fenomenal.
En algunas situaciones de esquina aparecen edificio bajos enmarcados por medianeras de mayor altura, carentes de atractivo alguno, deseando aparezcan edificios que respeten las alturas contiguas; ahora bien, nos preguntamos: ¿qué sucedería con miles de habitaciones que en estos casos iluminan, ventilan, y poseen vistas largas? ¿hay que taparlas? ¿tenemos que desairear y desiluminar la vivienda porteña?
¿No debemos imaginar otras soluciones? ¿Qué ocurriría en nuestras calles angostas si no coexistieran en ellas diferentes alturas?, de existir uniformidad, nuestras calles: ¿no perderían el cielo con que cuentan gracias a estos constantes subibajas, intersticios de cielo que tanto le gustaban y elogiaba Clorindo Testa?
Eduardo Sacriste invitado a dictar alguna clase en el exterior referida a la Arquitectura Argentina dedicó bastante tiempo a mostrar imágenes de Medianeras.
¿No son las medianeras hechos físicos con fuerza suficiente como para que reflexionemos respecto de ellas como hombres de la cultura? Acaso ¿su único destino son alguna que otra publicidad?
Desde la fundante Avenida de Mayo hasta las Del Libertador, 9 de Julio y General Paz.
El resto de las avenidas, las calles del micro centro –hoy peatonales-, las márgenes de autopistas y traza ferroviaria.
Las medianeras impregnan el paisaje cotidiano, nuestro medio ambiente visual y sensorial inmediato.
El que llamamos Barrio Sur.
Las calles que bordean Parques y Plazas, - céntricas o barriales -
Escuelas - Colegios – Iglesias – Comisarias.
Medianeras – Medianeras – Medianeras.
Palacios - Petit hoteles - Mansiones – Embajadas.
Medianeras – Medianeras – Medianeras.
¿Que ven los visitante que recorren la ciudad, desde el primer piso de los micros turísticos? ¿No ven Medianeras?  Medianeras – Medianeras.
Las Medianeras ¿no nos demandan una nueva mirada? de ruptura cultural, donde la fantasía se lleve por delante las cosas,  y termine generando pensamiento que tienda a modificar la ciudad para que sea más bella aun.
Acaso ¿la belleza no modifica la calidad ambiental?
Fechas de presentación de trabajos: 04, 05 y 06 de junio de 2014.
Informes y consultas: medianeras@cpau.org

miércoles, 9 de abril de 2014

CURSO DE POSGRADO EN GESTIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL


Coordinado por la arquitecta Silvia Fajre, el curso apunta a formar cuadros técnicos que puedan desenvolverse en proyectos alrededor de esta temática. Hay tiempo hasta el 15 de Agosto para inscribirse.

 


Si bien el manejo de los recursos culturales es un área que cuenta con desarrollo en Argentina, la gestión en Patrimonio Cultural, por otra parte, es un campo aún en formación. Hay pocos entes provinciales que cuenten con direcciones dedicadas a esta cuestión, como así también escasa conciencia acerca de las variables que la componen. Con el objetivo de formar técnicos idóneos que comprendan la complejidad del tema es que nace el Curso de Posgrado en Gestión del Patrimonio Cultural, que coordina la arquitecta Silvia Fajre dentro de la Universidad Tres de Febrero. El curso arrancará el  viernes 22 de Agosto en el Centro Cultural Borges, Viamonte y San Martín, pero las inscripciones cierran el viernes 15 de agosto.

“Hubo un cambio en torno al patrimonio, en cuánto a cómo se lo lleva adelante. Este giro hace que, desde la gestión, haya que responder preguntas básicas: ¿quién elige qué es el patrimonio? ¿para qué se lo elige? ¿cómo se lo usa?", explica la arquitecta, ilustrando algunas de las cuestiones que atraviesan el campo y que se trabajarán en el curso. Fajre además es titular de la consultora Fajre & Asociados, que cuenta con una larga trayectoria dedicada a la gestión cultural, la arquitectura y el planeamiento urbano.

Debido a su carácter compacto (se extiende desde agosto hasta noviembre) y al perfil de los docentes, con amplia experiencia en la gestión, el curso está dirigido principalmente a funcionarios que deseen trabajar con cuestiones vinculadas al patrimonio cultural. La modalidad equilibra el dictado de contenido teórico con el trabajo de taller. Cada asistente llevará un caso real para exponer y discutir con los demás, entrelazando así lo teórico y lo práctico.

Curso de Posgrado en Gestión del Patrimonio Cultural

Coordinadora: arquitecta Silvia Fajre.
Inicio: 22 de Agosto.
Día y Hora: se cursa los viernes, de 10 a 13 y de 14 a 17.
Costo total del curso: 2550 pesos, Se abona una matrícula de 1000 pesos y dos cuotas mensuales de 775.